Sótano B, Hilo Prod. y La estampa Teatro presentan: "ATRA BILIS"
28º Festival de Artes Escénicas en la Calle, "LAS TRES NOCHES DE LASTRES". Sección TEATRO
La función forma parte también del Circuito "Asturies, Cultura en rede", que promueve y financia la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte del Principado de Asturias.
La compañía asturiana Sótano B, con Sandro Cordero y Cristina Lorenzo al frente, une sus fuerzas y su ilusión con Hilo Producciones (Cantabria) y La Estampa Teatro (Extremadura) para poner en pie esta brutal comedia negra y sin concesiones.
Cuatro ancianas desgranan recuerdos y rencores durante el velatorio del esposo de una de ellas.
Desamores, odios, secretos y deseos saldrán a relucir en el transcurso de una noche de tormenta. Entre el sainete costumbrista, el realismo mágico y la novela de terror, estas mujeres repasarán sus vidas en una historia circular donde todo termina igual que empezó... o casi. Desde el asesinato de un bebé, hasta la muerte de un gato... Desde infidelidades cometidas hace cincuenta años, hasta los engaños del día anterior...
Atra Bilis es infinita, es una comedia que con cada nueva lectura revela nuevos ángulos: feminismo, inclusión, integración, igualdad… propósitos necesarios que quedan sepultados bajo la losa de una ruralidad que ahoga el deseo y lo transforma en resentimiento que se rumia como bilis. Una ruralidad intolerante, brutal, fanática y fratricida que lastra la convivencia y la concordia y se niega a progresar. No en vano Atra Bilis forma parte de la llamada “trilogía de la memoria”, y cada uno y cada una podrá reconocer en la obra a una abuela, una tía, una madre… Voces que nos gustaría situar en el pasado pero que aún pueblan nuestro presente. Voces acalladas y poderosas. Sí, y además graciosas, divertidas, hilarantes…
Porque, a pesar de lo que pudiera parecer por lo dicho hasta ahora, o quizá precisamente por eso, insistimos: Atra Bilis es, por encima de todo, una comedia. Negra, feroz, brillante y dinámica. Sus cuatro mujeres despliegan sobre la escena —en maravillosa unidad de tiempo y espacio— sus odios, miedos, rencillas y secretos a golpe de carcajada. Siempre hemos creído en la comedia como vehículo facilitador. Se puede hablar de lo que sea, y por terrible que sea, sazonándolo con humor, de manera que tras la risa venga la reflexión. Solo que en la obra de Laila Ripoll no hay tal diferenciación, todo sucede al mismo tiempo: nos reímos de forma inevitable mientras un escalofrío nos recorre el alma. No hay reflexión posterior cuando llega la calma, porque no hay calma.
Atra Bilis es una soga que se nos enrosca desde que se alza el telón y ya no nos suelta, aprieta cada vez más. Pero no ahoga. Siempre nos quedará algo de aire. El suficiente para la siguiente carcajada.



